Melón con jamón ibérico: 3 recetas de verano para sucumbir a este placer

Hay combinaciones que nunca pasan de moda. El melón con jamón ibérico es una de ellas. La dulzura refrescante de la fruta y la intensidad del ibérico crean un equilibrio perfecto que convierte cada bocado en una experiencia sencilla, elegante y sorprendente.

En esta entrada proponemos tres recetas fáciles, rápidas y perfectas para los días más cálidos del año.

  1. Gazpacho de melón con virutas de jamón ibérico

Tiempo: 30 minutos

Ingredientes (4 personas)

Paso a paso

  1. Pelamos y troceamos el melón, el pepino y el pimiento
  2. Trituramos todo con el aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal hasta obtener una crema fina.
  3. Dejamos refrigerar mientras abrimos y cortamos las puntas de jamón ibérico en virutas.
  4. Finalmente, pasados 30 minutos servimos en cuencos y añadimos las virutas de jamón ibérico, junto a una cucharada de AOVE.

El contraste entre la cremosidad del gazpacho y el carácter del jamón crea un aperitivo elegante y refrescante.

  1. Brochetas de melón cantalupo con jamón ibérico

Tiempo: 20 minutos

Ingredientes (4 personas)

Paso a paso

  1. Sacamos nuestro jamón ibérico para que adquiera la temperatura idónea para consumir.
  2. Con una cuchara parisina, extraemos pequeñas esferas del melón cantalupo.
  3. Montamos en nuestra brocheta los ingredientes alternando una esfera de melón una o dos lonchas de jamón ibérico, según el tamaño, queso mozzarela, de nuevo jamón ibérico y cerramos con una esfera de melón.
  4. Servimos entre 3 y 4 brochetas para cada comensal.

El melón cantalupo aporta una textura suave y un dulzor que combina especialmente bien con el queso y con los matices del jamón ibérico.

  1. Ensalada fresca de melón con jamón ibérico

Tiempo: 10 minutos

Ingredientes (4 personas)

Paso a paso

  1. Cortamos los dos tipos de melón en cubos o pequeñas esferas con una cuchara parisina y cortamos el queso en lascas con un pelador.
  2. Disponemos una base de rúcula y canónigos en una fuente.
  3. Añadimos el melón de ambos tipos, las lascas de queso y el jamón ibérico.
  4. Finalizamos nuestro plato aliñando con aceite de oliva virgen extra.

Una receta ligera, llena de contrastes y perfecta para comidas al aire libre o cenas estivales.

Cuando el verano invita a comer más fresco y más ligero, el jamón ibérico sigue siendo un gran protagonista. Ya sea en una sopa fría, una brocheta o una ensalada, su sabor eleva cualquier receta y convierte los ingredientes más sencillos en una experiencia memorable.

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